viernes, 23 de octubre de 2015

REFLEXIÓN 3

                 PERSECUCIONES DE LOS CRISTIANOS
 El cristianismo surgió como un moviendo religioso dentro del Judaísmo, y poco a poco fue creciendo y tomando fuerza dentro del imperio romano, siendo objeto de persecuciones por parte de estos. 
Cuando nació el cristianismo, los romanos no le prestaron mucha atención a los cristianos, pues lo veían como una secta dentro del judaísmo. Sin embargo, al paso del tiempo el cristianismo se iba fortaleciendo y la actitud de los romanos ante ellos estaba cambiando, hasta llegar al punto de perseguirlos.
  • Causas:  Las principales causas de que motivaron las persecuciones fueron las siguientes:
    • Los cristianos no aceptaban a los dioses romano
    • No participaban en la adoración de los dioses del estado y el culto imperial. 
    • No iban a festividades publicas que los honraban.
    • Amenazaban el orden y la moral pública.
    • Amenazaban la seguridad del estado.
    • Abandonaron el ejército por que contradecía sus creencias.
    • Militares
    • Orden social
    • Económicos
 Además les acusaban de:


  • Constituir una asociación o etería (en gobierno de trajano, ya Cesar las había prohibido en el año 7 D.C.
  •  Realizar el culto en secreto.
  • Maléficos, y fanáticos.
  • Irracionales o supersticiosos (los intelectuales de la época).
  •  Infanticidio ritual (Interpretaciones erróneas)



  • Consecuencias
Tales persecuciones tienen o tuvieron varios grados de intensidad, desde el arresto sin garantías, la mengua de derechos públicos, el encarcelamiento, el azotamiento y la tortura, hasta la ejecución, llamada martirio, pasando por el pago de un impuesto suplementario —como el caso de los mozárabes—, la confiscación de sus bienes o incluso la destrucción de sus propiedades, su arte, sus libros y sus símbolos o la incitación a abjurar de sus principios y delatar a otros cristianos.

  • Conclusión:
 Tras una serie de medidas y acciones procedentes de diferentes naturalezas para limitar la expansión o extirpar el cristianismo en el Impero Romano; los cristianos de los primeros siglos fundaron a base de sangre y sufrimientos los cimientos de la iglesia cristiana, que partir del siglo IV paso a ser la religión oficial del Imperio Romano.

jueves, 22 de octubre de 2015

REFLEXIÓN 2

                       La Iglesia en los siglos I, II y III
La Iglesia dio comienzo a su labor evangelizadora desde el mismo día de Pentecostés, pero muy pronto dieron comienzo las persecuciones en Jerusalén. Los Apóstoles y discípulos tuvieron que huir y el Evangelio se fue diseminando por donde se establecían. Tanto San Pedro como San Pablo, después de fundar la Iglesia Católica en muchas partes, llegaron a Roma y vivían predicando en paz hasta que en el año 64 el pérfido Nerón decretó que el cristianismo "no era lícito" y se desató la primera de las muchas persecuciones promovidas por varios emperadores. Los dos grandes pilares de la Iglesia, Pedro y Pablo, perdieron la vida a manos de Nerón en el 67 
Pero la persecución, en vez de acabar con la Iglesia, la hizo crecer. Tertuliano escribió que "la sangre de los mártires es semilla de cristianos". 
La lista de aquellos que dieron la vida por Cristo es interminable y conmovedora. ¿Cómo pudieron soportar bárbaras torturas y muertes dolorosísimas sin renegar de la Fe? Ancianos como San Ignacio de Antioquía, madres jóvenes como Perpetua y Felícitas, niños como Tarcisio y Pancracio, vírgenes como Cecilia o Inés, hombres y mujeres por todo el Imperio Romano, dejaron un testimonio maravilloso de fidelidad y amor a Jesucristo. Nosotros somos herederos de esa Fe firmada con sangre. 
Inútilmente emperadores como Septimio Severo, Maximinio, Decio y el más cruel de todos, Diocleciano, intentaron sofocar al Evangelio. El historiador Harnack calcula que para el año 313 ya existían nada menos que 1600 diócesis en toda Europa y norte de Africa.
Persecución de los cristianos en la época de Neón

miércoles, 14 de octubre de 2015

REFLEXIÓN 1

  ¿Cuál es la diferencia entre iglesia e Iglesia?


La iglesia es el edificio físico donde llegan todos, la Iglesia somos nosotros, todo el 
conjunto de creyentes que tenemos de en jesucristo nuestro señor.


iglesia

Iglesia

               


                               




















¿Qué es Pentecostés?

Pentecostés ("el quincuagésimo día") describe la fiesta del quincuagésimo día después de la Pascua y que pone término al tiempo pascual. 
Durante Pentecostés se celebra la venida del Espíritu Santo y el inicio de las actividades de la Iglesia. Por ello también se le conoce como la celebración del Espíritu Santo. En la liturgia católica es la fiesta más importante después de la Pascua y la Navidad.

La fiesta de Pentecostés es uno de los Domingos más importantes del año, después de la Pascua. En el Antiguo Testamento era la fiesta de la cosecha y, posteriormente, los israelitas, la unieron a la Alianza en el Monte Sinaí, cincuenta días después de la salida de Egipto.

Aunque durante mucho tiempo, debido a su importancia, esta fiesta fue llamada por el pueblo segunda Pascua, la liturgia actual de la Iglesia, si bien la mantiene como máxima solemnidad después de la festividad de Pascua, no pretende hacer un paralelo entre ambas, muy por el contrario, busca formar una unidad en donde se destaque Pentecostés como la conclusión de la cincuentena pascual. Vale decir como una fiesta de plenitud y no de inicio. Por lo tanto no podemos desvincularla de la Madre de todas las fiestas que es la Pascua.


 ¿Qué es la Pascua?

También llamada Pascua Florida, Domingo de Pascua, Domingo de Resurrección o Domingo de Gloria. Es la fiesta central del cristianismo, en la que se conmemora, de acuerdo con los evangelios canónicos, la resurrección de Jesús al tercer día después de haber sido crucificado.
La Pascua marca el final de la Semana Santa, en la que se conmemora la crucifixión y muerte de Jesús. A la Semana Santa le sigue un período de cincuenta días llamado Tiempo pascual, que termina con el Domingo de Pentecostés.
El "Domingo de Pascua" es una fiesta móvil, el día varía cada año y no se fija en relación al calendario civil, y sucede después de la primera luna llena en el inicio de la primavera en el hemisferio Norte. La Pascua siempre se celebra entre el 22 de Marzo y el 25 de Abril, se celebra en varios países y en cada uno posee un nombre diferente, como por ejemplo: los portugueses la llaman Páscoa, los italianos la llaman Pasqua, y los franceses Pâques.
Los primeros cristianos, que eran judíos, celebraban la Pascua de Resurrección a la par cronológica que la Pascua judía, hasta que en el Primer Concilio de Nicea (en el 325 d. C.) se separó la celebración de la Pascua judía de la cristiana, quitando a esta los elementos hebreos pero dejaron el carácter móvil de la fiesta recordando que Cristo resucitó en la Pascua hebrea.
¿Qué significa que la Iglesia es Una, Santa, Católica y Apostólica?

La Iglesia es "una" debido a su origen, Dios mismo. Dios es uno. Es una debido a su Fundador, Cristo. 
El apóstol San Pablo, en su Primera Carta a los Corintios, hace referencia a la Iglesia como "Cuerpo de Cristo": Las partes del cuerpo son muchas, pero el cuerpo es uno; por muchas que sean las partes, todas forman un solo cuerpo. 
En otra carta, también Pablo enseña sobre este atributo: Mantengan entre ustedes lazos de paz y permanezcan unidos en el mismo espíritu. Un solo cuerpo y un mismo espíritu, pues ustedes han sido llamados a una misma vocación y una misma esperanza. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está por encima de todos, que actúa por todos y está en todos. Cristo mismo enseña y ruega por esta unidad de su Iglesia: Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti. Que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.



La Iglesia es santa porque Dios santísimo es su autor; Cristo se ha entregado a sí mismo por ella, para santificarla y hacerla santificante; el Espíritu Santo la vivifica con la caridad. En la Iglesia se encuentra la plenitud de los medios de salvación. La santidad es la vocación de cada uno de sus miembros y el fin de toda su actividad. Cuenta en su seno con la Virgen María e innumerables santos, como modelos e intercesores. La santidad de la Iglesia es la fuente de la santificación de sus hijos, los cuales, aquí en la tierra, se reconocen todos pecadores, siempre necesitados de conversión y de purificación. 


La Iglesia es católica, es decir universal, en cuanto en ella Cristo está presente: «Allí donde está Cristo Jesús, está la Iglesia Católica» (San Ignacio de Antioquía). La Iglesia anuncia la totalidad y la integridad de la fe; lleva en sí y administra la plenitud de los medios de salvación; es enviada en misión a todos los pueblos, pertenecientes a cualquier tiempo o cultura.



La Iglesia es apostólica por su origen, ya que fue construida «sobre el fundamento de los Apóstoles»  por su enseñanza, que es la misma de los Apóstoles; por su estructura, en cuanto es instruida, santificada y gobernada, hasta la vuelta de Cristo, por los Apóstoles, gracias a sus sucesores, los obispos, en comunión con el sucesor de Pedro